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"La dulce brisa del río" MicrorrelaTo XII

viernes, 3 de mayo de 2013
Microrrelato escrito entre los siguientes grupos:
Movera: Andrea Abadía y Javier Ballarín 
Motril: Lidia Márquez y Elena Jiménez

I
La dulce brisa que me recordaba tus TIERNAS palabras. Vi como en tu mano llevabas una hermosa rosa roja.Todo me recordaba a ti. Lo que ocurrió entonces no lo podré olvidar. (Movera) 



II 
Desperté aquella tarde mirando la foto colocada sobre la pared, que acompaña mis días. Estábamos entonces sentados frente al río... el mismo agua donde quedaste ahogado (Motril)

III 
 El susurro de las pequeñas piedrecillas besando la orilla me hablaron. Pero jamás entendí sus palabras (Movera) 

 

IV 
Ecos de piedras, murmullos de la aguas enojadas, pronunciaban mi nombre. La brisa de la tarde envolvió la rosa, y empezó a deshojarse ante mi inquietud. (Motril) 

 

No sé qué pasó en mí, la noche trajo para mis ojos todas las lágrimas, y la suave brisa para acariciar mi cara” (Motril) 

 AUDIORRELATO
 /LA DULCE BRISA DEL RÍO/









¿Por qué huiste de mí? MicrorrelaTo VIII

viernes, 26 de abril de 2013
Este microrrelato está hecho por los alumnos Jaime González, Rubén Lupión, Marcos Blasco y Sandra Soriano.

Trata sobre dos amores que ya no se vuelven a encontrar. 




"Una noche cálida, cuando las estrellas brillaban azules como los ojos de aquella dama preciosa, en un pueblecito pequeño y con inmensa hermosura, veía a aquella mujer.


Un día desapareció de repente entre la niebla, mientras yo la seguía con los ojos fijados en su corazón. Marché tras ella sabiendo que no la encontraría.


Atravesé bosques frondosos, desiertos solitarios, océanos bravos... No hallé un mundo ni una persona que me dijera palabras sobre tí.



Cuando llegué frente al mar, la vi habitando una roca de la que no podía salir, convertida en estatua de sal. Desapareció porque el calor de mi mirada de amor le hizo daño. Y yo aún me pregunto ¿Por qué huiste de mí, si yo sólo te di ternura y versos de amor?"

 



Título de la canción elegida:


Puedes escucharlo Pinchando enlace

Autor: Melendi

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"Todas las Rosas blancas de la Luna" Microrrelato V

sábado, 20 de abril de 2013
Este es uno de los microrrelatos de Abril lo hemos elaborado:
Carlos Maldonado y Pablo Jerónimo de Motril (Granada)
Daniel Murillo y Andrea Palacios de Movera (Zaragoza)


Cada día que pasaba en su cruel vida estaba con más ganas de conocer a alguien que le hiciera olvidar su soledad. Miraba el cielo cada noche para rescatar la blancura de la rosas de la Luna. (Movera)

Lucía cansada de estar sola miraba largos ratos por su ventana, y vio a otra persona que también observaba la luna. Lucía bajo por las escaleras deprisa salió por la puerta pero no había nadie solo un mendigo. (Motril)


Al verlo sus ilusiones le desaparecieron al momento, pero cuando el mendigo se marchó se encontró con un niño, un niño majo, cariñoso y con los mismos problemas que Lucía. Entonces se llevaron muy bien, pero un día que habían quedado no apareció, aún así no se quedo sola.(Movera)




Lucía tenía cascadas en los ojos, nadie le aceptaba como amiga. Decidió esperar a sus amigas las rosas, porque... como una lluvia de luz, todas las rosas blancas de la Luna bajaron para hacerle compañía. (Motril)









Esta es una canción del cantante Emilio José la canción se llama "Soledad".







"Por fuera Luz de PlaTa" MicrorrelaTo III

miércoles, 17 de abril de 2013
Microrrelato escrito por  M José López-Cuervo, Mario Ferreruela, Paula García y Toni Sampietro.







I Tras la gran ventana se asomaba la joven ciega, cansada de la oscuridad (Movera)




II En su soledad, jamás sonreía. Le llevé una rosa, llena de olor y  suavidad. Aunque lo que ella deseaba ver y sentir era la Luna, pero yo no sabía cómo poner en su mano un pedacito de ella (Motril)



III La negrura resonaba en sus párpados. La noche jamás le regaló un destello que iluminase su silencio (Movera)






IV Aquella noche, en que la lluvia caía a raudales, un rayo de luna se acercó a sus ojos, y por un instante, estos tomaron brillo y pudieron devolver mi mirada. 
A partir de entonces cada noche le llevaba, envueltas en hilos de luna, una luz y una ventana desde la que pudiera contemplar la felicidad que bullía en la calle (Motril)