Mostrando entradas con la etiqueta M José López-Cuervo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta M José López-Cuervo. Mostrar todas las entradas

LoCo PoR VerTe [Cantautor Manolo Tena]

martes, 11 de junio de 2013
Poema escrito por Cristina Martín y  Sandra Soriano de Movera
M José López-Cuervo y María García de Motril

Historia de la canción:
Un hombre, un buen escritor y muy trabajador... Un día de primavera salió a pasear por las calles del pequeño pueblo y allí conoció a una mujer...  Esa era la mujer de sus sueños, esos ojos inmensos, esos labios rojos... Pero no la podía tener. Era imposible, ella se alejaba de él.   La echaba de menos, quería tenerla, amarla... Tenerla solo para él.





Loco por ver aquella primavera, 
Loco por sentir su piel,
Loco al ver sus mareas

y rozar sus besos de miel.



Loco por verte y perderme en tu mar 

sentirme aire que acompaña tu risa
sentirme luna que ilumine tu sal
vivir anclado como piedra a tu orilla


al despertar en silencio

sus ensueños susurraban
gotas de niebla y cristal
que se perdían en el mar.


Pobre río, si no encuentra camino 


Pobre roca, si sólo arrastra la ola.
Mi corazón solo, triste y malherido
¡Pobre río que se aleja del mío!




 

"Por fuera Luz de PlaTa" MicrorrelaTo III

miércoles, 17 de abril de 2013
Microrrelato escrito por  M José López-Cuervo, Mario Ferreruela, Paula García y Toni Sampietro.







I Tras la gran ventana se asomaba la joven ciega, cansada de la oscuridad (Movera)




II En su soledad, jamás sonreía. Le llevé una rosa, llena de olor y  suavidad. Aunque lo que ella deseaba ver y sentir era la Luna, pero yo no sabía cómo poner en su mano un pedacito de ella (Motril)



III La negrura resonaba en sus párpados. La noche jamás le regaló un destello que iluminase su silencio (Movera)






IV Aquella noche, en que la lluvia caía a raudales, un rayo de luna se acercó a sus ojos, y por un instante, estos tomaron brillo y pudieron devolver mi mirada. 
A partir de entonces cada noche le llevaba, envueltas en hilos de luna, una luz y una ventana desde la que pudiera contemplar la felicidad que bullía en la calle (Motril)