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El agua del río

miércoles, 22 de enero de 2014
http://www.trippytext.com/ - Trippy Text


Claudia Fernández y Carlos García
 Javier Mena y Nora Boulhabel

Basada en: 




Por mí fluye jocosa el agua
que viene de la blanca montaña,
viven peces, grillos y ranas
que me duermen cuando cantan

De mí beben las aves
con sus bellas y pálidas alas
las veo siempre tan felices,
y eso a mi me encanta

La luna, de noche me ilumina,
y así mis aguas brillan
dejando un susurro de esencia
que siembra toda la orilla.



[Jorge Luis Borges Poesia de la Naturaleza
 Una sola voz (Macaco) ]

El agua del río 
 

Reflejos de hilos de luna

sábado, 18 de enero de 2014
Poema inspirador: Rubén Darío "Canción de la noche en el mar"
Canción relacionada Ama la tierra (Juanes)




persiguiendo la luna sin descanso,
la noche parecía un bosque frondoso
que ocultaba su rostro sin fondo


intacta en el cielo sin moverse
reflejada sobre la mar cristalina
¿por qué siempre eres la más divina?


como trozos rotos de espejos
reflejos de hilos de luna
abrazan la libertad de la mar


cruzando las mágicas aguas,
ni una nube se atreve a jugar
solo las estrellas que vienen y van.


Busco entre las olas y no te encuentro
solo me queda tu reflejo
y cuando miro a la luna, solitaria a lo lejos


AUTORES:

  • Roberto Jiménez e Inés García (MOTRIL) 

  • Álvaro Cárdenas y Celia Alcina (ALQUERÍA)

Escucha el poema recitado por nosotros:


AMA LA TIERRA EN QUE NACISTE

Colores al natural

jueves, 16 de enero de 2014
Collage con Photovisi


Poema y montajes realizados por Paula Bolívar, Adrián Antúnez y  Juan Antúnez, de Motril
 Daniel Rodríguez e Isabel Perfectti de Alquería 




Voy caminando entre los árboles
entre el suelo teñido con el color de las hojas
verde amarillo, rojo y marrón
mis pies se vuelven destino.

Azul, el mar sereno,
verde el bosque natural,
y amarillo la arena.

Al avanzar, un lago encendido
cubierto de olores y luces
cubren mi solitaria vida
llenando de nostalgia y abrigo.

Altos los árboles
que llegan al mar del cielo,
con barcos blancos.

Una isla de vida
que explorar,
con alegría en el aire.

Cuidar la naturaleza,
proteger el bosque
es como proteger nuestra vida;
una isla de corazones.

ESCUCHA EL POEMA RECITADO POR SUS AUTORES


Poema inspirado en "Canción de primavera" de Antonio Machado

Montaje realizado con Pizap

Imágenes de Dalí tratadas con el programa Evver



Canción inspiradora : "Selva Negra" de Maná

Oscuro Otoño

lunes, 28 de octubre de 2013


Montaje elaborado por Claudia Fernández y Roberto Jiménez

Oscuro Otoño

Palidece el otoño,
como piedras rodantes,
e intento no mirar adelante
y ver las hojas caer 

En un otoño,
otoño oscuro.

Deseo que vuelvas a mi corazón,
que te esperaré tiritando de frío.
Deseo que vuelvas como cada estación.

Entre el agua cristalina,
veré tu reflejo,
y las hojas secas,
me recuerda tu cabello

Vuelve,vuelve,vuelve a mí
Siente entre tus sueños
mis caricias de otoño.



Poesía basada en  el cuadro "Otoño" de Van  Gogh

Tendré que olvidarte [Cantautor: Luis Eduardo Aute]

domingo, 9 de junio de 2013
Basada en la canción del cantautor Luis Eduardo Aute "De alguna manera tendré que olvidarte"
por David Kantor, Marina Navarro, Marta Navarro, Mayo, Rubén Lupión, 

Un enamorado no puede olvidar a su querida amada; intenta besarla aunque no pueda. La vida sin ella es imposible. Quiere que desaparezcan las horas de ausencia, mira su sombra solitaria, pero le hizo algo que él no va a perdonar. No puede olvidarla porque sabe que lo ha hecho mal, y piensa que sin ella el mundo no es nada, y se siente muy solo.



Cómo perdonarle
es algo que te hace
llorar en un sueño
tu sombra al cielo

Van pasando lentamente las horas
los segundos que mueren se hacen inmensos,
perdido entre sombras intento desaparecer
como invisible figura en tus pensamientos,





Miro hacia el cielo azul
aparece tu rostro
estoy solo y me agarro a la esperanza
estoy confuso no entiendo nada








Enamorado del aire no te puedo tocar
mis miradas rebotan en tus pensamientos,
me vuelvo aire, me elevo y asciendo
vuelo contigo, me convierto en mil vientos


Escucha la canción original

CuanDo entre la SomBra. RelaTo IV

jueves, 14 de marzo de 2013
Por  Paula Cervilla y Juan Fabián / Marta Navarro y Cristina Martín

Había una vez la sombra de un hombre que se paseaba por las calles derrumbado de angustia, porque nadie le veía y no podía hacer nada,sólo vagar y vagar aburrido en su soledad. Pero de repente, pasó un hombre frente a él y se dio cuenta que se podía meter dentro de su cuerpo para hacer muchas cosas.

El hombre sólo tenía un fin, huir de su sombra, de su oscura sombra, una sombra fría que no perdonaba y que pensaba coger a ese hombre robusto, alto y esbelto de unos veinte años, pelo moreno como la madera acabado en una montaña donde todo era colores más suaves, ojos cálidos y atrayentes color avellana y piel tostada. Al ver que aquel hombre era el que una vez le traicionó y le abandonó en un agujero negro como la noche y solitario como sí mismo, decidió tomar su cuerpo.

Huyó cuando amaneció, porque se escondía entre la oscuridad y el sol le daba miedo. Se refugió, entonces, en una casa abandonada, donde vio a un niño sentado en una silla. El niño, al verlo tan triste y lleno de oscura soledad, le sugirió que hiciera las paces con su sombra, para volver a ver la luz. Entonces el hombre se fue hacia la cueva de la que fue arrojado, y esperó a que hubiera un eclipse, el momento justo en que se unieran el Sol y la Luna, y que la sombra quedara, por fin, difuminada. Abandonó el cuerpo prestado y, asombrado levantó la cabeza...

 El hombre vio el cielo, y luego el reloj que llevaba y se dio cuenta de que quedaban solo diez segundos para que el eclipse colapsara la luz y su sombra se difuminada. La vio a lo lejos. Ocho segundos, la sombra estaba casi a su alcance. Cinco segundos, estaba a dos pasos. Alzó el cuchillo y, tras un tiempo, el cuchillo bajó a toda velocidad y se clavó en el hombre, en su corazón ardiente. Entonces el hombre vio toda su vida por delante, rápido y horrible, pero por último, la sombra muriendo, convirtiéndose en una mujer, la mujer de sus sueños, que moría a la vez que él. Así se murieron, los dos juntos, de la mano, bajo la luz cegadora del eclipse.


Cuando entre la sombra oscura

perdida una voz murmura
turbando su triste calma,
si en el fondo de mi alma
la oigo dulce resonar,
dime: ¿es que el viento en sus giros
se queja, o que tus suspiros
me hablan de amor al pasar?
Cuando el sol en mi ventana
rojo brilla a la mañana
y mi amor tu sombra evoca,
si en mi boca de otra boca
sentir creo la impresión,
dime: ¿es que ciego deliro,
o que un beso en un suspiro
me envía tu corazón?
Y en el luminoso día,
y en la alta noche sombría,
si en todo cuanto rodea
al alma que te desea
te creo sentir y ver,
dime: ¿es que toco y respiro
soñando, o que en un suspiro
me das tu aliento a beber?

Gustavo Adolfo Bécquer