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En la ImPonenTe NaVe. RelaTo VIII

martes, 3 de febrero de 2015

Escrito y montado por:
Pablo Jerónimo y Jaime González (Motril) 
Inés García y Javier Ballarín (Movera)



Relato basado en las leyendas de Bécquer, por alumnado de 6º Primaria


Bartolomeu, príncipe de Marte, construyó la mayor nave espacial de su planeta. La nave tenía más colores que el arco iris, y volaba tan rápido como la luz. Iba a empezar su nueva expedición en otra galaxia. Necesitaba mucho combustible y oxígeno para poder respirar en su nueva aventura. Pero, aunque llenara el depósito de plutonio, no tendría suficiente para el viaje de vuelta. También necesitaba un copiloto, con carácter y que se atreviera a ir a lo desconocido. Y esa persona era una mujer llamada Margarita. 

Ese viaje fue el mejor de todos, fue su primer viaje con su mujer, cuando llegó a aquella galaxia se encontró algo llamaba la atención de Bartolomeu y de Margarita era una esfera de colores vivos era una planta muy pequeña que salió de repente en un planeta que estaban con una especie de luna que era cuadrada y esa era su expedición visitar esa galaxia para saber como era allí esa especie de luna. 

Bartolomeu, después se dirigió a su casa con su familia entusiasmado por contarles aquella aventura tan preciosa que había vivido.Después, se fue a pasear a sus mascotas por dar la vuelta a su precioso pueblo llamado Nivira, cuando llegaron a un parque se cayó y perdió la memoria y no se acordaba de nada . El alienígena llamado Marte Junior bajó a La Tierra para darle una noticia al humano. Lo vió en el suelo y habló con él de la nave tan colorida que tenía, pero Bartolomeu no recordaba nada.El alienígena fue con Bartolomeu a hablar con la mujer de todo lo que había pasado. La mujer lo llevó al médico muy preocupada por la salud de su esposo, luego le dijeron que recuperaría la memoria con el paso días, meses. 

Cuando recuperó su memoria, recordó por qué tenía que hacer esa expedición hasta la galaxia Nerubiana. Su objetivo era muy importante para la supervivencia de su planeta: Tenía que recoger una sustancia que sólo se encontraba allí, para luchar contra el virus que provocaba una enfermedad contagiosa que se estaba extendiendo en Marte. Volvió a preparar todo el viaje, tomó sus apuntes, se subió a la nave con Margarita, y con su sistema de navegación automático, localizó la galaxia Nerubiana. Después de un largo viaje, llegaron a su destino. Allí exploraron hasta encontrar la sustancia para salvar a todos los habitantes de Marte. Cuando la encontraron, la guardaron en un frasco, y volvieron con grandes esperanzas de llegar a tiempo. 
Pero para llegar hasta Marte tenía que dar la vuelta a un planeta muy extraño que nadie conocía porque era muy lejano y misterioso, y lleno de luz, a su vez, para llegar a su magnífica casa para estar con su familia, de repente hubo un fallo en el motor y tuvo que realizar un aterrizaje forzoso en aquel planeta. Cuando salieron de la nave, vieron a lo lejos un hermoso pueblecito llamado Move-Sucia, donde había un taller llamado Auto-marte. El dueño de la nave tenía que pedir un motor nuevo que costaba mucho dinero pero él era pobre y Margarita tampoco tenía. Como no lo podía pagar, continuó explorando aquel pueblecito acogedor, donde enseguida se acostumbró a estar, y decidió quedarse en ese pueblecito hasta que alguien le fuera a recoger. Pero lo que él no imaginaba, era cómo viviría sin alimentos y sin su familia, y se echó a llorar por todo lo que había hecho y si no fuera el rey de Marte.
De repente cuando lloró y sus lágrimas cayeron al suelo creció una pequeña planta a en aquel planeta era un plantita que cada vez crecía más y más y de repente cuando se quiso dar cuenta era tan grande que llegaba hasta Marte pero tenía que llegar vivo hasta allí porque tenía que salvar su planeta fue pasando y se resbaló y se cayó pero se agarró y pudo seguir Margarita, su mujer fue con él a ayudarle a pasar el llego pero quién llevaba la bolsa con lo que necesitaba era Margarita y de repente Margarita se cayó al vacío y la bolsa salió volando y cayó a su lado, Bartolomeu no se enteró y siguió con por el camino para llegar al lugar exacto y cuando llegó con la bolsa cogió el bote y lo extendió y de repente todo estaba lleno de flores, ríos, árboles pero no fue por la poción, fue porque Margarita, pidió un deseo que era que Marte fuera como su hermosa casa, después Bartolomeu se dió cuenta de que Margarita y se fue a buscarla y vió una huella en la planta que le había permitido pasar y supuso que fue ella que se había caído y siempre permanecerá en sus recuerdos y en los de todos los habitantes de Marte.

AUDIORRELATO

Durmiendo con algas /Canciones de Libro VI /

jueves, 24 de abril de 2014


“Durmiendo con algas marinas”
Microrrelato de:
  • Paula Bolívar y Rubén Jódar, Motril
  • Ana Abans y Alex Tortosa, Medina del Campo
“ANABEL LEE”

Poema de Edgar Allan Poe
Canción de Radio Futura



"Anabel y Roberto juegan  juntos en su isla desierta.
Se aman y han creado su reino  junto al mar.
Son dos almas unidas que juegan con peces y estrellas marinas.


Van pasando los años y Anabel florece como los cerezos en abril. Él se ha marchado lejos, y aunque la luna brilla cada día, se queda muy sola recordando las horas felices compartidas en el camino


El viento arrasa a la pobre y triste Anabel, una fría tarde de invierno, y fallece sola junto al mar. Ahora yace en un blanco sepulcro rodeado de flores y acariciado por las olas que la cuidan.


Roberto vuelve a la isla, recuerda su dulce sonrisa y sus profundos ojos verdes.
Todas las noches duerme junto a ella, sobre la fría losa cubierta de algas marinas"


"Hombre lobo en París" /Canciones de Libro IV /

lunes, 21 de abril de 2014
Imagen tomada de la red, sin identificar
LOBO HOMBRE EN PARÍS  AUUUUUUU, UN LOBO FELIZ AUUUUUUU.......

Ágata Jiménez y Carlos García   MOTRIL
Elena Cortijo y Rafael Gabarre MEDINA

MICRORRELATO BASADO EN: 
  • El hombre lobo en París, de Boris Vian
  • Canción "Lobo hombre en París" La Unión
  • https://www.youtube.com/watch?v=7Yie8rcek4s
Los habitantes de París disfrutan de la noche de Luna llena. 
Mientras en las calles, un joven llamado Denis 
bebe sin parar por los bares del boulevard. 
Quiere ver el amanecer y ser lobo otra vez.



Denis se convierte en hombre con la luna llena.

Al amanecer vuelve a ser un sencillo lobo

y aparece en cualquier parte oliendo a alcohol.



Denis sufre al convertirse en hombre.
Los grandes colmillos le encantaban y no estos dientes pequeñitos.
¡Qué hermosas pezuñas tenía! ¿para qué me sirven estas ridículas uñas?
Cuando no tiene pelo, tiembla de frío.
Sus patas, su hocico, eran geniales. Manos, piernas, boca, ¿Para qué las quiero?’
¡Oh no, luz de luna, no vengas, no quiero ser un hombre!

Cuando amanece en París, el lobo Denis, 
corre por las calles del boulevard. 
Hasta que un amanecer, sale de la ciudad 
y encuentra un bosque para vivir en paz. 
Y una cueva, para las noches de luna llena.



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ESCUCHA EL VÍDEO DE LA CANCIÓN

Imposible Batalla / Canciones de Libro II /

martes, 15 de abril de 2014

Microrrelato escrito por Miguel Angel García y Claudia Fernández (de Motril)
y María Cimpeanu y Pablo Pariente (de Medina del Campo)


Ilustraciones de Cathy Delanssay
 A la entrada de su casa, contemplo una hermosa mujer. El amor llega a mi corazón cuando la miro. Se me corta la respiración, solo pienso en ella. Mariana, la hermana de Sonia, se convierte en mi amor, que es imposible, y escapo de continuo para verla.

Pero el secreto tiene que dejar de serlo. Quiero contarlo por todos los rincones, pero no me comprenden. La distancia no es la solución, ni tampoco aislar mi corazón. Nadie puede curar mi dolor. Vago, desolado, sin rumbo en la noche. Ahora la busco en el mar de mis recuerdos

Pero, de repente, como si estallara un ciclón, todo ha acabado: Mariana murió.

Pienso en ella de continuo, y empiezo a llorar sin razón.  Ahora añoro a la mujer que imaginé en mis sueños, la que siempre vivirá en mi corazón




DESARROLLO DEL TRABAJO

Este archivo es para que la gente que viene a nuestro blog vea como trabajamos y como nuestras maestras nos dan las instrucciones y los pasos para seguir cuando hacemos textos o poemas. Esperamos que os sea de utilidad y os sirva para haceros más Lunáticos



REVISTA DIGITAL IMPRIMIBLE

La hemos subido en pdf a Calaméo para que la podáis imprimir y guardar de recuerdo




CANCIÓN DE CAFÉ TACUBA,  BASADA EN EL LIBRO DE JOSÉ EMILIO PACHECO






DESARROLLO DE LA HISTORIA EN STORYBIRD. Motril

Los SusPiros son Aire. ReLaTo PoéTico III

miércoles, 27 de noviembre de 2013
“Los suspiros son aire”
Hugo era un niño problemático y tenía muchas alucinaciones (donde había un árbol, veía un gnomo jugando al ajedrez con una cabra) No tenía amigos, sólo el aire. Nadie quería acercarse a él, así que se imaginaba amigos, que en realidad eran falsos. Y así se pasaba el día, ...imaginando mundos irreales, y suspirando, ensimismado, por los patios cuando llegaba la primavera. Todos pensaban que era un niño muy raro. Todos, menos unos compañeros míos y yo.

Mis compañeros y yo no pensábamos que no tenia ningún problema. Porque cuando se reunía con gente agradable no le pasa nada, no veía a su amiga Aire. Por eso, mis compañeros y yo pensábamos que no era una mala influencia, aunque se metiera en algunos problemas. Yo creía que si fuéramos sus amigos seguramente acabaría todo y podríamos invitarle al bosque a pasar el día. Él dijo que sí, pero preguntó si podía venir su amiga el Aire. Muy sorprendidos dijimos que sí, aunque no sabía a quién iba a llevar.

Al día siguiente todos nos reunimos en la plaza, y cuando estábamos todos nos fuimos al bosque. Al llegar al bosque, Hugo en un instante vio a una luz brillante y movediza que se encontraba en una elevada colina. Quería tocarla, pero no alcanzaba llegar a lo más alto de la colina, donde se encontraba su amiga el Aire. No comprendíamos lo que decía, pero él, nada más verla, sabía que era ella. Nosotros en ese instante pensábamos que estaba loco. Yo pensaba que era el calor del sol que le afectaba, ¡pero no era así!. Él siguió caminando, intentando llegar a lo alto de la colina. Yo le decía que se pusiera debajo del sol, que bebiera y descansara. Él seguía caminando hacia su amiga Aire. Nosotros le perseguimos, pero él se había enamorado de ella, aunque nosotros le decíamos que era una imaginación, que estaba hablando con el aire. Él nos dijo que estaba hablando con su amiga Aire, que no era el aire, sino su novia a la que quería con toda su locura.

Nosotros nos quedamos con la boca abierta al haber oído las cosas que decía, porque estaba hablando solo. Yo le dije que no pensara así, porque como era un niño solitario, su mente creó una amiga hecha de aire, que es el que siempre esta con nosotros, sea de día o de noche, el que nos cuenta cosas, en el que podemos confiar nuestros secretos. Al día siguiente Hugo, empezó a ser normal, ya no veía alucinaciones, ya no hablaba solo. Sus amigos ya no le tomaban por loco, sino que le trataban como un buen amigo. El niño estaba muy contento, pero le quedaba una obsesión que nunca podría olvidar en su vida: Su querida Aire, su confidente, su amada, aquella por la que suspiraba con locura y no la iba a perder de su mente. Pero comprendió que eso quedaría sólo para sí mismo, y que tenía que pasar página e ir adelante. Hugo pensó en el tiempo perdido y empezó a aprovecharlo para reencontrarse con sus amigos y olvidar todo lo ocurrido. Ellos le aceptaron y se unieron mucho. Hugo estaba contento y al final todo el mundo fue feliz.

ESCUCHA EL RELATO
RIMA XXXVIII

¡Los suspiros son aire y van al aire!
¡Las lágrimas son agua y van al mar!
Dime, mujer, cuando el amor se olvida
¿sabes tú adónde va?

Gustavo Adolfo Bécquer

Hoy, los CieLos Y la Tierra. RelaTo PoéTico II

miércoles, 20 de marzo de 2013

  Sofía contemplaba por la ventana el precioso cielo azul,  mientras pensaba en las tareas que debía hacer. Siguió mirando hasta que por fin vió el cálido mar; se quedó pensando...¿qué era más bonito? ¿el cielo o la tierra? No lo sabía, porque a la vez sentía una gran atracción por el mar. Necesitaba estar junto a él, pero a su vez le tenía miedo. Ella no sabía cómo combatir su miedo.
                     Andrea y Cristina


La  niña Sofía iba caminando por una playa para intentar ahuyentar sus miedos, allí las olas  retumbaban en sus oídos mientras observaba el cielo soleado. De repente  oyó a alguien susurrar: era la tierra que hablaba con  el cielo. Ella se  quedó totalmente sorprendida. Discutían porque ella quería a los dos,  pero sabía que tarde o temprano tenía que quedarse con una, ellos eran dos amores infinitos y llenos de luz. La niña quería mucho a los dos, no sabía lo que hacer... se quedo pensando... Sofía era muy linda y los dos querían quedarse con ella y empezaron a discutir. Ella, la niña, les dijo: Puede que tenga que elegir a una pero los dos sois muy brillantes y ¿por qué no me quedo con los dos?. Todos empezaron a pensar y el cielo y la tierra se colapsaron entre sí, al quedar asombrados por tanto amor.

                   Alba, Marcos y Fran

Se  despertó. Era un día un poco raro para ella, iba a visitar el mar, porque  estaba deseando verlo. Quería relacionarse con el mar y hacerse su amiga. Pero tenía un problema, el cielo y la tierra la querían para ellos solos, ¡cómo partirse por la mitad! Así, el cielo y  la tierra seguían enfrentados y ella decidió que quería ser libre.
  Andrea y Cristina

La niña se metió en el mar y allí murió ahogada porque en el fondo estaba enamorada de él. Sus ojos eran azules, como la luz que caía del cielo en una mañana de primavera, y brillantes como el sol que doraba la tierra en verano.  Pero ella se marchó a vivir, libre junto a su amado, por siempre jamás. .y murió sumergida bajo las aguas del mar.

    Alba, Marcos y Fran

AUDIORRELATO (ESCÚCHALO)


RIMA XVII

Gustavo Adolfo Bécquer
 Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el sol,
hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado...,
¡hoy creo en Dios!

El SoÑar de las AzuLes CamPanillaS. RelaTo PoéTICo I

martes, 19 de marzo de 2013

Relato compuesto por 
Paula Gómez, Lidia Márquez y Pedro de Vicente y  
Andrea Abadía y Toni Sampietro 

  Era de un color azul como el cielo, y en invierno azul oscuro como el mar. Ese campo estaba hecho para soñar... Yo siempre me iba todos los días y me tumbaba, y sentía el mecer de las campanillas. Era precioso, encantador y muy bello. Pero algo sucedió aquella tarde.Un estrepitoso ruido crujió desde lo alto del cielo. Pareciera que se hubiera abierto una grieta en la caverna celeste, cuando de pronto, ¡todo se volvió gris!
Aquel día todo era espeluznante y a la vez asombroso, nunca pensó lo que sus ojos estaban viendo... 
aquello no solía pasaba todos los días. El viento soplaba muy fuerte, y arañaba su rostro, haciendo volar sus cabellos castaños. Pasaron los días y las noches, el cielo no se veía, ni el sol brillaba en el firmamento, sólo llovia y llovia. Mientras, las campanillas se iban desvaneciendo en en el agua cada vez más. 
Agua fría y oscura como la suciedad.
Ana se puso muy nerviosa, intentó todo lo posible para que volvieran a nacer esas preciosas campanillas azules y ese agua cristalina que le gustaban tanto. Ella se echó a llorar muy desesperada por lo que estaba pasando. Entonces, se puso a caminar para encontrar una solución al problema, hasta que se encontró con un pequeño árbol al que le preguntó.Le dijo que no lo podía solucionar, salvo que se acercara hasta el lago donde vivía una ninfa encantada que tenía poderes sobrenaturales. Caminando, caminando llegó al lago para invocar a la ninfa y hacerle su consulta. Cuándo por fin Ana se lo contó la ninfa encantada, tuvo una idea...
La ninfa le contestó que sí la ayudaría, pero a cambio de algo. La niña le pregunto qué quería a cambio, y le contestó ¡que se lo diría al final! Le contó entonces su idea: haría grande al árbol, y sus ramas actuarian como refugio contra los vientos y aquellas tempestades. Así La ninfa lo hizo, y las campanillas se salvaron. Aquel árbol se hizo grande y robusto y las campanillas azules crecieron hermosas. Pero llegó el momento del deseo de la traviesa ninfa. La niña le pregunto que queria, y la ninfa quiso la vida de niña: ¡entonces ella le convirtió en una preciosa campanilla azul, como el cielo en primavera!

Basada de la poesía de Bécquer Si al mecer las azules campanillas

RIMA XVI

Si al mecer las azules campanillas
de tu balcón,
crees que suspirando pasa el viento
murmurador,
sabe que, oculto entre las verdes hojas,
suspiro yo.
Si al resonar confuso a tus espaldas
vago rumor,
crees que por tu nombre te ha llamado
lejana voz,
sabe que, entre las sombras que te cercan,
te llamo yo.
Si se turba medroso en la alta noche
tu corazón,
al sentir en tus labios un aliento
abrasador, sabe que, aunque invisible, al lado tuyo,
respiro yo. 

Gustavo Adolfo Bécquer

CerraRon los OJos. RelaTo PoéTICo VI

lunes, 18 de marzo de 2013


Esta historia no es una historia cualquiera. La ilusión que corre por esta avivada historia no es la de unos niños perfectos, sino unos niños extraños y especiales. Sucedió hace muchos años ¡qué digo! ¡muchísimos años! En un pequeño valle vivía un hada de los sueños que iba visitando todas las noches a gente de todo el mundo, ya fuera en las frías cuevas de la Antártida o en las calurosas chozas de la sabana africana. Ella siempre se escondía en algún lugar de los sueños para ver la imaginación y la vida que tenían los niños. Esta extraña criatura se llamaba Paola, tenía solo 11 años aunque ella sabía que podía hacer muchas cosas. Vivía en la aldea de las hadas en las montañas. Paola, de día, jugaba con sus amigas, pero cuando era de noche tenía que viajar al mundo de los humanos para llenar, tanto de bellas como de horrorosas ideas los sueños de las personas.

Una noche cálida de primavera , Paola fue a visitar la casa de un niño muy extraño que se llamaba Jorge . Él, era un niño muy cerrado y su imaginación era oscura y profunda como la noche. Él soñó que una cantidad de gigantes con cara de los niños de su escuela se reían de él e intentaban aplastarle con sus enormes pies y su repugnante olor. Cuando finalizó el sueño y Paola tenía que marchar, ella estaba muy deprimida al ver que la vida de Jorge no era como la de otros niños, ni como la que tendría que ser. La mañana siguiente, mientras jugaba con sus amigas las hadas, Azucena y Sol, les preguntó si debería ir a vigilar los sueños de ese niño o dejarlo pasar , como si hubiera sólo sido un mal día de aquel chiquillo. Sara, el Hada del Viento, le recomendó que no, que podía ser muy peligroso si la descubría en sus sueños, mientras que Azucena , Hada de la Luz, le aconsejó que la vida de un niño podría ser muy dura si fuera así todos los días.

Esto hizo que Paola se pensara lo que tendría que hacer y después de que pasara un mal rato pensando en aquella complicada, y a la vez dura decisión, decidió que esa noche volvería a visitar a Jorge, ¿o no? Era la hora de dormir y Paola apareció justo antes de que Jorge se dispusiera a acostarse. Paola llevaba su moño despeinado y el traje completamente destrozado. Una vez que Jorge se había dormido, entró Paola en su habitación y los sueños de Jorge la absorbieron. Paola observó el sueño y vio como Jorge empezó a correr, y al verle, apareció una multitud gigante de compañeros que la arrastraron hasta un precipicio. Paola se marchó deprimida a su casa, y cuando iba de camino siendo de día, en vez de jugar con sus amigas, decidió ir a preguntar alguna solución de cómo arreglar esa penosa vida.

Allí encontró un hechizo que le permitiría ver al niño y hablar con él fuera de sus sueños y como Paola estaba tan desesperada , realizó ese conjuro que duraría un día. Lo primero que hizo fue cambiar su estrafalaria ropa por la de una niña convencional. Cuando llegó al colegio de Jorge le preguntó a una compañera que por qué le trataban mal. Entonces ella respondió que no se portaban mal con él , sino que él no quería nunca jugar. Paola, un poca extrañada de lo que le habían dicho, intento hablar con Jorge . Al principio a él le costaba mucho hablar porque era muy tímido. Tras una agradable conversación, Jorge le preguntó a Paola que si queria estar con él por la tarde y Paola aceptó con un sí rotundo. Al salir del gran edificio en el que se encontraba el colegio, Paola le preguntó a Jorge por qué no queria jugar con los demás y le contestó que tenía miedo de que se rieran porque no tenía madre. Paola al ver que el niño estaba muy apenado le consoló y añadió que su madre también había fallecido en un trágico accidente y que él debía ser feliz, porque aunque no veamos a nuestras madres , siempre nos desearán lo mejor y tenemos que estar felices, y sobretodo mostrar nuestra bella sonrisa a los demás. De repente los dos se miraron y se juntaron en un dulce beso en el que consiguieron cerrar los ojos y conseguir que sueños fueran distintos y siempre estuvieran riendo.




Relato realizado por estos alumnos :
David  Kantor y Carlos Maldonado de Motril, colegio Virgen de la Cabeza (REVISTA CALAMEO)
Alejandro Roche y Elena Chaure de Movera , colegio Don Pedro Orós (VIDEO MONTAJE)



Este poema lo elaboramos comunicándonos a través de  docs compartidos entre los alumnos del grupo y los profesores. Después de haberlo realizado, lo hemos subido a el servicio web 2.0 en el que hemos elaborado un power point y lo hemos narrado. También hemos buscado una canción de Maldita Nerea llamada  "Hecho con tus sueños" que nos explica que en nuestra imaginación puede haber todo tipo de  ideas , sueños,  y que nunca hay que rendirse, esperemos que os guste .


CuanDo entre la SomBra. RelaTo IV

jueves, 14 de marzo de 2013
Por  Paula Cervilla y Juan Fabián / Marta Navarro y Cristina Martín

Había una vez la sombra de un hombre que se paseaba por las calles derrumbado de angustia, porque nadie le veía y no podía hacer nada,sólo vagar y vagar aburrido en su soledad. Pero de repente, pasó un hombre frente a él y se dio cuenta que se podía meter dentro de su cuerpo para hacer muchas cosas.

El hombre sólo tenía un fin, huir de su sombra, de su oscura sombra, una sombra fría que no perdonaba y que pensaba coger a ese hombre robusto, alto y esbelto de unos veinte años, pelo moreno como la madera acabado en una montaña donde todo era colores más suaves, ojos cálidos y atrayentes color avellana y piel tostada. Al ver que aquel hombre era el que una vez le traicionó y le abandonó en un agujero negro como la noche y solitario como sí mismo, decidió tomar su cuerpo.

Huyó cuando amaneció, porque se escondía entre la oscuridad y el sol le daba miedo. Se refugió, entonces, en una casa abandonada, donde vio a un niño sentado en una silla. El niño, al verlo tan triste y lleno de oscura soledad, le sugirió que hiciera las paces con su sombra, para volver a ver la luz. Entonces el hombre se fue hacia la cueva de la que fue arrojado, y esperó a que hubiera un eclipse, el momento justo en que se unieran el Sol y la Luna, y que la sombra quedara, por fin, difuminada. Abandonó el cuerpo prestado y, asombrado levantó la cabeza...

 El hombre vio el cielo, y luego el reloj que llevaba y se dio cuenta de que quedaban solo diez segundos para que el eclipse colapsara la luz y su sombra se difuminada. La vio a lo lejos. Ocho segundos, la sombra estaba casi a su alcance. Cinco segundos, estaba a dos pasos. Alzó el cuchillo y, tras un tiempo, el cuchillo bajó a toda velocidad y se clavó en el hombre, en su corazón ardiente. Entonces el hombre vio toda su vida por delante, rápido y horrible, pero por último, la sombra muriendo, convirtiéndose en una mujer, la mujer de sus sueños, que moría a la vez que él. Así se murieron, los dos juntos, de la mano, bajo la luz cegadora del eclipse.


Cuando entre la sombra oscura

perdida una voz murmura
turbando su triste calma,
si en el fondo de mi alma
la oigo dulce resonar,
dime: ¿es que el viento en sus giros
se queja, o que tus suspiros
me hablan de amor al pasar?
Cuando el sol en mi ventana
rojo brilla a la mañana
y mi amor tu sombra evoca,
si en mi boca de otra boca
sentir creo la impresión,
dime: ¿es que ciego deliro,
o que un beso en un suspiro
me envía tu corazón?
Y en el luminoso día,
y en la alta noche sombría,
si en todo cuanto rodea
al alma que te desea
te creo sentir y ver,
dime: ¿es que toco y respiro
soñando, o que en un suspiro
me das tu aliento a beber?

Gustavo Adolfo Bécquer

CuanDo me lo ContaRon, SenTí el Frío. Relato IX

miércoles, 6 de marzo de 2013
Relato escrito por Rubén Lupión, Daniel Navarro, Daniel Murillo y Sara Baquero

Cuando me lo contaron, sentí el frío




Un día, un niño llamado José y su perro Top, estaban durmiendo entre el oscuro bosque, en el que ni siquiera un rayo de luna se filtraba entre las ramas de los árboles. De repente, una sombra apareció ante sus incrédulos ojos. José empezó a gritar como un loco, pero ya era tarde. La sombra perversa lo absorbió y lo arrastró hasta unos túneles subterráneos. Allí, desesperado, comenzó a gritar y a preguntar en voz alta por qué estaba allí.
Al cabo del tiempo el confuso y asustado niño se dio cuenta de que estaba en otro mundo, un mundo en el que los dulces sueños se hacían realidad. Tenía todo lo que podía imaginar: Nubes de azúcar, estrellas de caramelo, una luna de nata y un cielo tan precioso como su deseada amiga María, que no la podía tener hasta que no renunciara a sus preciados sueños. El niño sólo pensaba en lo dulce de ese mundo, sin darse cuenta de que estaba atrapado en aquel asombroso planeta.
De repente, un viento le susurro al oído: “- Para escapar, te tienes que enamorar”.
El muchacho no hizo caso a lo que el viento le dijo, ya que prefería quedarse en aquel túnel celestial, en el que los sueños azucarados le hacían olvidar los ojos tristes de su bella María. Pero un día, cuando recorría con gozo entre fresas caramelizadas y árboles piruleta, un enorme vacío se abrió a sus pies, y apareció un pozo profundo, del que asomaba una alargada lengua de azúcar que lo quería absorber. Asustado, recordó las palabras del viento, y deseó encontrarse con los amargos ojos de su amiga María.
Justo cuando la lengua de azúcar se lo iba a devorar cerró los ojos y a lo que los abrió estaba en el otro mundo, junto a su linda amiga María. Desde entonces no ha vuelto a probar los dulces y ha apreciado a sus amigos y a su familia, pero a la que más... ¡a María!

AUDIORRELATO